“Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.” – Mateo 26:39
Uno de los desafíos más grandes para el ser humano es aceptar un “no” de parte de Dios. La mayoría de nosotros hemos aprendido a ver la oración como una palanca para conseguir lo que deseamos, pero Jesús nos mostró que la verdadera oración es alinearnos con la voluntad de Dios.
Jesús, en el Getsemaní, nos enseñó que orar no es imponerle a Dios nuestras ideas, sino rendir nuestra voluntad a la Suya. Si buscamos en oración que se cumpla únicamente lo que queremos, terminaremos frustrados; pero si buscamos Su voluntad, tendremos paz con cualquier respuesta.
Un dato alarmante: Se estima que el 97 % de las personas mueren sin descubrir la voluntad de Dios para sus vidas. Y esa es, en realidad, la pregunta más importante que todos deberíamos hacernos: ¿Cuál es la voluntad de Dios para mí?
¿QUÉ ES LA VOLUNTAD DE DIOS?
La respuesta la encontramos en:
“No os conforméis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que comprobéis cuál sea la voluntad de Dios, agradable y perfecta.” – Romanos 12:2
La voluntad de Dios es aquello que refleja Su corazón, lo que es bueno, perfecto y agradable, aunque a veces no lo entendamos.
Un ejemplo poderoso es María, la madre de Jesús. Una joven común, con planes de boda y sueños humanos, que recibió una interrupción divina. Su vida cambió radicalmente cuando aceptó traer al Salvador al mundo. Ella pudo resistirse, pero eligió rendirse a la voluntad de Dios.
María entendió que Su plan era mayor que el suyo.
Supo que lo que ponemos en las manos de Dios siempre está mejor cuidado que en las nuestras.
Verdad clave:
“TODO LO QUE PONEMOS EN LAS MANOS DE DIOS (Su voluntad) estará mejor cuidado, y será multiplicado más que en nuestras manos”.
El proyecto de vida de María fue cuidado por Dios, porque antes de traer a su hijo natural, aceptó primero traer al Hijo de la multiplicación: Jesús.
Hoy es un buen día para:
Entender que un “NO” de Dios también es parte de Su cuidado.
En tu oración, pedirle al Señor que te enseñe Su propósito.
Rendir tus planes y confiar que Su voluntad siempre es más alta y mejor que la tuya.
Reflexión final:
La oración no es para cambiar el corazón de Dios, sino para cambiar el nuestro.
La verdadera victoria no está en que se cumpla nuestra voluntad, sino en vivir bajo la Suya.
¡Feliz día y que camines en la perfecta voluntad de Dios!
El pastor Víctor Arias oriundo de esta ciudad de Coatzacoalcos, Veracruz, actualmente es pastor principal de la Iglesia Restauración en Palenque Chiapas, ubicada en Calle Reyes Heroles y Joaquín Miguel Gutiérrez, colonia Nandiume, Periférico Sur, donde ministra junto a su esposa, la pastora Malena Flores de Arias, desde hace 5 años.
Han servido y ministrado en el Centro de Adoración Tabernáculo de Dios que dirige la pastora Guadalupe Ruiz de Arias, en Coatzacoalcos, Veracruz.
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Iglesia Restauración Palenque
¡Busca a Dios ahora que puede ser hallado!
Liberal del Sur – Periodismo Trascendente Noticias de Coatzacoalcos y el Sur de la Región