En el artículo anterior se habló que la oratoria es el arte de hablar en público de manera efectiva y persuasiva. Implica la habilidad de comunicarse con claridad, fluidez y confianza frente a una audiencia, ya sea en un discurso, una presentación, un debate o cualquier otra situación en la que se requiera hablar en público.
El momento en el que el orador se dirige a la audiencia al inicio de un evento. Durante esta presentación, el orador suele dar su nombre, agradecer la oportunidad de dirigirse a la audiencia, establecer credibilidad al compartir información relevante sobre su experiencia o conocimientos.
En el caso de una audiencia oral es el momento en donde el orador se presenta ante su audiencia (juez, fiscal, imputado, asesor jurídico, victima u ofendido, defensor, etc), en este tiempo él orador aprovecha a su nombre completo y cédula completa y demás datos de identificación.
Esto implica que el orador debe prepara su discurso, por lo tanto, deberá investigar el tema, recopilar información relevante, identificar los puntos clave a comunicar, estructurar el discurso de manera lógica y persuasiva, y practicar la entrega oral para asegurar una presentación efectiva.
Existen numerosas formas de intervención para los abogados en audiencias orales sin embargo las más conocidas son en Juicio Oral los famosos alegatos.
Alegato de apertura. Es una oportunidad para que las partes involucradas, ya sean los abogados defensores o los fiscales, establezcan el panorama general del caso y expongan sus argumentos iniciales ante el juez, el jurado o cualquier otro cuerpo encargado de tomar decisiones.
Es dar un inicio a un discurso o bien, también es el dar una pequeña introducción de lo que se expondrá en dicho escrito y discurso.
Alegato de cierre. Es la presentación final que realiza un abogado o representante legal al concluir un juicio o un debate legal. Durante este alegato, el abogado resume los argumentos clave presentados durante el proceso, destaca la evidencia más relevante y persuasiva a favor de su posición y hace un último intento de convencer al juez, jurado o audiencia de la validez de su caso. Es una conclusión de lo que se presentó.
Así también encontramos que un discurso expuesto por el orador cuenta con los siguientes elementos:
Introducción: Presentación del tema o propósito del discurso; Saludo y captación de atención.
Cuerpo del discurso: Presentación de argumentos, ejemplos, datos y evidencia.
Conclusión: Recapitulación de los puntos principales.
Lenguaje y estilo: Uso de un lenguaje claro, conciso y apropiado para la audiencia. Variedad en el tono y el ritmo para mantener el interés.
Voz y entrega: Entonación adecuada para transmitir emociones y énfasis. Volumen y proyección de voz para ser escuchado por toda la audiencia.
Contacto visual y gestos: Mantenimiento del contacto visual con la audiencia para establecer conexión. Uso de gestos corporales y expresiones faciales para enfatizar puntos importantes y transmitir confianza.
Adaptación a la audiencia: Personalización del discurso para hacerlo relevante y significativo para el público específico.
Estructura y organización: Coherencia en la estructura del discurso, con una introducción clara, un desarrollo lógico y una conclusión efectiva.
Estos elementos son esenciales para el orador ya que con esto su presentación se llevará a cabo de una mejor manera y así podrá llegar de una forma más rápida a su público.
CONTINUARÁ…
Ivanna Yunuen Ixtlapale Hernández, es estudiante de la Facultad de Derecho y cursa el segundo semestre, siendo uno de los mejores promedios de su generación.
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