Una de las preguntas más comunes que hacen los deudos a la hora de cremar a sus seres queridos es: ¿El cuerpo se levanta dentro del horno?
Así lo aseguró en entrevista el especialista, Samuel González, de oficio estomatólogo embalsamador, quien trabaja para una funeraria ubicada en Minatitlán, respondiendo que eso jamás ocurre.
“No es que el cadáver se siente o se pare, la verdad no; lo que ocurre es que a veces por la temperatura, los tendones o los músculos se contraen; pero no es de que se sienten”.
Incluso detalló que, en sus 22 años de experiencia, está acostumbrado a ver de todo en lo referentes a cadáveres, y no le ha tocado ver nada sobrenatural “hasta ahorita todo normal” acotó.
Explicó que cuando fallece una persona lo traen desde el hospital para embalsamar, bañar y vestir el cuerpo, garantizando que la duración del embalsamado puede durar de 36 a 40 horas en velación antes de sepultarlo.
“Luego las autoridades exigen que el cuerpo se sepulte o se creme al día siguiente por deficiencias en el embalsamado; pero conmigo eso no ha ocurrido jamás”.
En cuanto al tema del embalsamamiento ilustró que el embalsamado arterial implica la inyección de líquidos conservantes en arterias principales mientras se drena la sangre de una vena adyacente, en accesos vasculares comunes como carótida, femoral, axilar, y tibial.

Además, reveló que el tiempo de embalsamado cuando es muerte patológica, se tarda de hora a hora y media y cuando se trata de muerte violenta por parte de fiscalía, es de dos a tres horas de procedimiento.
Samuel González, recordó que aprendió a embalsamar cadáveres en Estados Unidos en funerales “Charly” de Kansas City, donde le dieron el diploma de fitopatólogo embalsamador, que es un término informal para un tanatopractor o técnico embalsamador, un profesional que conserva cuerpos humanos mediante técnicas científicas.
MINATITLÁN
ALFREDO ESTRELLA
Liberal del Sur – Periodismo Trascendente Noticias de Coatzacoalcos y el Sur de la Región