La tragedia golpeó a una familia de Queens esta semana de la forma más desgarradora, luego de que su bebé de apenas un mes, Kiyanna Winfield, fue hallada sin vida en su cuna.
Al despertar, sus padres se enfrentaron a una escena terrible, pues el rostro de la pequeña había sido mordido por la cachorra pitbull de la familia. Sin embargo, una investigación forense posterior reveló una dolorosa verdad: la niña ya había fallecido antes del ataque.
Según los padres, la causa fue el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL), una condición trágica y muchas veces inexplicable que afecta a recién nacidos durante el sueño. También señalaron que la pequeña tenía problemas médicos previos, entre ellos un soplo en el corazón.
En medio del dolor, Bella, la perrita pitbull mestiza de seis semanas, fue sacrificada tras el incidente, antes de que el médico forense confirmara que no fue la causa del fallecimiento.
Inicialmente las autoridades creyeron que la cachorra había atacado mortalmente a la bebé. Sin embargo, el informe forense, aún sin publicación oficial, determinó que Kiyanna ya había muerto cuando el animal comenzó a morderla, posiblemente sin entender lo que sucedía.
La familia, ahora envuelta en el dolor y la incertidumbre, ha sido temporalmente desalojada de su apartamento en el complejo de viviendas públicas Queensbridge Houses, mientras las autoridades continúan con las investigaciones.
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AGENCIAS
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